Hace mucho que no pasaba por aquí, os he tenido descuidados, lo siento y lo lamento... pero aquí estoy nuevamente.
Han sido algunos años turbulentos, de cambios, de ensayar cosas nuevas... Y al fín en estos 3 últimos años, abrí mi consulta privada, en la isla tranquila y del viento, fuí feliz, gracias a todos los majoreros tantos de nacimiento como de corazón, porque yo también me considero majorera de corazón y por adopción... Fue realmente maravilloso vivir 11 años allí. Fue una isla que me sirvió de mucho, si para aprender a reflexionar sobre cosas mías, a seguir descubriéndome, a calmar mis ansias de vivir a toda prisa, aprendí que las cosas del palacio van despacio, pero en canarias más aún, más despacio, más lento, medio aplatanao.. jijij pero lo digo con cariño, al recordar que yo venía a mil por hora y aquí aprendí a reducir mi velocidad, la isla también fue el pretexto para conocer gente bella y buena, gente que con su palabra era suficiente, por su puesto que de esos son pocos, pero con esos pocos me quedo, los demás pasaron por mi vida como pasa el viento, me sopla la cara, me depeina los cabellos, pero es o fue tan sólo un viento sin importancia y lo deje ir. Me quedé con los verdaderos amigos y amigas, con ellos que están allí cuando los necesitan o simplemente cuando quieres hablar, saben escuchar. Por eso y por más GRACIAS, si gracias a la isla del viento, gracias a su gente y muchas gracias a mis pocos amigos. Les deseo con el corazón y el alma que sigan siendo felices y que se acuerden de mi.
Han sido algunos años turbulentos, de cambios, de ensayar cosas nuevas... Y al fín en estos 3 últimos años, abrí mi consulta privada, en la isla tranquila y del viento, fuí feliz, gracias a todos los majoreros tantos de nacimiento como de corazón, porque yo también me considero majorera de corazón y por adopción... Fue realmente maravilloso vivir 11 años allí. Fue una isla que me sirvió de mucho, si para aprender a reflexionar sobre cosas mías, a seguir descubriéndome, a calmar mis ansias de vivir a toda prisa, aprendí que las cosas del palacio van despacio, pero en canarias más aún, más despacio, más lento, medio aplatanao.. jijij pero lo digo con cariño, al recordar que yo venía a mil por hora y aquí aprendí a reducir mi velocidad, la isla también fue el pretexto para conocer gente bella y buena, gente que con su palabra era suficiente, por su puesto que de esos son pocos, pero con esos pocos me quedo, los demás pasaron por mi vida como pasa el viento, me sopla la cara, me depeina los cabellos, pero es o fue tan sólo un viento sin importancia y lo deje ir. Me quedé con los verdaderos amigos y amigas, con ellos que están allí cuando los necesitan o simplemente cuando quieres hablar, saben escuchar. Por eso y por más GRACIAS, si gracias a la isla del viento, gracias a su gente y muchas gracias a mis pocos amigos. Les deseo con el corazón y el alma que sigan siendo felices y que se acuerden de mi.
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